Domingo 13 de septiembre

Confusión mortal

Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte. Proverbios 16:25


La escritura de hoy: Proverbios 16:20-25 Winn Collier  escribe:

Un fuerte golpe contra la ventana del aula donde estaba enseñando sobresaltó a los estudiantes. ¡Luego, otro golpe! Un pájaro había volado contra el vidrio y rebotó, solo para intentar nuevamente y chocar otra vez. Más tarde, leí que más de mil millones de aves mueren cada año en los Estados Unidos al chocar contra ventanas. Las colisiones ocurren cuando la vegetación se refleja en el vidrio, y creen que ven alimento o material para anidar. Están seguras de que ven con claridad, pero están confundidas.

Es peligroso pensar que siempre vemos lo que es verdadero; que conocemos con claridad nuestro interior. Sin embargo, sufrimos de una confusión mortal y demostramos repetidamente que incluso nuestra mejor sabiduría, por sí sola, termina en miseria: «Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte» (Proverbios 16:25). Creemos que vemos lo real, pero con mucha frecuencia estamos confundidos. Incluso nuestra apreciación más aguda está plagada de percepciones equivocadas. Nuestra visión más clara sigue siendo turbia, imperfecta y a menudo destructiva.

Por eso, necesitamos la sabiduría de Dios (vv. 20-21); que Él ilumine la verdad y nos guíe hacia lo que es real, que nos saque de nuestra confusión mortal y nos dirija hacia la plenitud y la vida.

Reflexiona y ora

¿Cuándo una falsa percepción te llevó a confundirte? ¿Cómo la sabiduría de Dios te ofrece un camino mejor?

Dios, necesito tu sabiduría.

Lunes 14 de septiembre

El Dios que ayuda

… [Los israelitas] clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre. Éxodo 2:23


La escritura de hoy: Éxodo 2:23-25; 3:7-10 Anne Cetas  escribe:

Cuando llevaba a su hijo de nueve años a un campamento, una madre se perdió tras tomar una salida equivocada y quedar el auto varado en un camino rural en las montañas de Sierra Nevada, California. Su GPS y el teléfono dejaron de funcionar porque era una zona alejada, así que no pudieron regresar por donde habían ido. Desesperados, después de estar perdidos más de un día y dormir en el auto, comenzaron a caminar, dejando notas en el camino: «SOCORRO. Mi hijo y yo estamos perdidos y sin señal, y no podemos llamar al 911». Al no llegar al campamento, equipos de rescate salieron a buscarlos. Hallaron el auto, las notas y luego los encontraron de inmediato.

Los israelitas clamaron desesperadamente a Dios por ayuda porque los egipcios, que los habían esclavizado, estaban maltratándolos con dureza (Éxodo 1:11-12). Al hacerlos trabajar sin piedad, «amargaron su vida con dura servidumbre» (vv. 13-14). Es muy probable que se preguntaran si sobrevivirían a tanta crueldad. Pero Dios escuchó sus clamores y levantó a Moisés para liberarlos (3:4-10). Finalmente, Dios lo utilizó para rescatarlos y sacarlos de Egipto (ver Éxodo 14–15).

Ya sea que nos sintamos perdidos o maltratados, Dios siempre está cerca y su oído atento a nuestro clamor. En su tiempo y a su manera, enviará la ayuda que necesitamos.

Reflexiona y ora

¿Cómo puedes aprender a comunicarle a Dios tus clamores desesperados? ¿Sobre qué clamor desesperado necesitas orar ahora mismo?

Dios, te necesito siempre.

Martes 15 de septiembre

Sé paciente

… sean […] pacientes unos con otros, en amor. Efesios 4:2 (rvc)


La escritura de hoy: Efesios 4:1-6 John Blase  escribe:

Una vez, Shiro Oguni visitó un hogar para adultos con demencia senil. Conmovido por su aislamiento, sintió que debía existir algo mejor. Su genio creativo dio origen a lo que se conoce como el Restaurante de los pedidos equivocados, un restaurante real en el cual todo el personal de servicio lucha con la pérdida de memoria. Sí, leíste bien. Cada persona en ese rol clave, que requiere buena memoria, sufre precisamente en esa área. Ahora bien, desde la perspectiva de los negocios, los resultados fueron pobres, pero los clientes esperan tales problemas, así que comprenden. Esas «sorpresas» van seguidas de disculpas y risas sinceras, y los comensales se van felices.

Pablo escribe: «sean […] pacientes» (Efesios 4:2 rvc); y todos sabemos que es mucho más fácil decirlo que hacerlo porque implica soportarse unos a otros; una palabra que significa desde «cargar» hasta «tolerar» o «apoyar». En otras palabras, requiere esfuerzo. Pero si ese esfuerzo se nutre del amor de Dios en lugar de nuestra propia fuerza, la carga es menor y lleva a una forma de vivir más divertida, llena de sorpresas, disculpas e incluso risas; una en la que quizá no recibas lo que pediste, pero terminas recibiendo lo que todos realmente queremos: una vida «digna del llamamiento […] recibido» (v. 1 lbla).

Reflexiona y ora

¿Con qué dos personas tienes poca o ninguna paciencia? ¿Cómo les mostrarás paciencia esta semana? (Orar ayuda).

Señor, ayúdame a ser paciente.

Miércoles 16 de septiembre

Eternidad con Dios

… todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente… Juan 11:26


La escritura de hoy: Juan 11:17-27 Amy Boucher Pye  escribe:

En el sur de Inglaterra, dos mujeres dirigen el Coffin Club [Club del ataúd]. Crearon ese lugar para que las personas seleccionen y decoren sus ataúdes para cuando finalmente mueran. El padre de una de ellas murió cuando ella tenía trece años. Dijo: «Fue horrendo. Nadie quería hablar de la muerte». Su club es una manera de normalizar una experiencia por la que todos pasaremos algún día.

La muerte puede ser «normal» porque les sucederá a todos. Pero los que creen en Jesús pueden prepararse para ella sin temor, como vemos en la conversación de Él con su querida amiga Marta después de que muriera su hermano. Jesús le prometió que Lázaro resucitaría (Juan 11:23). Le dijo que Él es «la resurrección y la vida» y que «el que cree en [Él], aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en [Él], no morirá eternamente (vv. 25-26). Marta respondió haciendo una de las pocas confesiones en el Nuevo Testamento de que Jesús era el Mesías, el Hijo de Dios (v. 27). Ella creyó.

Tal vez no nos guste decorar nuestros propios ataúdes, pero todos podemos prepararnos para la muerte confiando en la salvación que Jesús ofrece. Saber que seguiremos viviendo después de morir nos da verdadero consuelo, esperanza y paz. Podemos unirnos a Marta en creer que Jesús es el Mesías, el que salva.

Reflexiona y ora

¿Cómo reaccionas a la idea de un «club del ataúd»? ¿Qué podrías hacer hoy para celebrar la vida y la eternidad con Dios?

Jesús, quiero creer en ti ahora.

Jueves 17 de septiembre

Mirar a Dios

«… Jamás podremos construir la muralla por nuestra cuenta». […] ¡Recuerden al Señor, quien es grande y glorioso…! Nehemías 4:10, 14 ntv


La escritura de hoy: Nehemías 4:6-14 Leslie Koh  escribe:

Elisa sintió que el pánico aumentaba. El diseño del libro debía entregarse al día siguiente, pero la imprenta había rechazado las fotos. Podría llevar días resolverlo.

«No te preocupes —dijo su esposo, Samuel—. Pidámosle ayuda a Dios. Luego trabajaremos toda la noche. Esta aplicación quizá nos ayude a arreglar las fotos rápidamente».

Mientras oraban, Elisa comenzó a tranquilizarse. Sigue mirando a Dios, se dijo. Con esa paz de Dios y el consejo práctico de Samuel, se puso a trabajar… y completó la tarea a tiempo.

Al hacerlo, Elisa recordó la enorme tarea de los israelitas al reconstruir el muro de su ciudad (Nehemías 4). Como si ya no fuera difícil, los enemigos se burlaron y conspiraron para sabotear su trabajo. Pero Nehemías los animó a seguir mirando a Dios. Dijo: «Jamás podremos construir la muralla por nuestra cuenta. […] ¡Recuerden al Señor, quien es grande y glorioso…!» (vv. 10, 14 ntv). Luego organizó a los hombres para trabajar y defenderse de los atacantes, con los líderes detrás de ellos (v. 16). También los alentó diciendo: «nuestro Dios peleará por nosotros» (v. 20).

Cuando enfrentemos desafíos abrumadores, sigamos mirando a Dios por ayuda y fortaleza; y sabiduría para dar los pasos necesarios, confiándole a Dios el resultado, sea cual sea.

Reflexiona y ora

¿Qué desafíos estás enfrentando? ¿Qué te ayudará a mantener los ojos puestos en Dios y por qué cosas orarás?

Dios de amor y todopoderoso, enséñame a seguir confiando en ti.

Viernes 18 de septiembre

Buscar el reino de Dios<

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:33


La escritura de hoy: Mateo 6:25-34 Elisa Morgan  escribe:

Mi nietito iba a pasar la noche en nuestra nueva casa, en una cama desconocida. Se reía entusiasmado mientras leíamos libros bajo la carpa de dinosaurios que había armado sobre su cubrecama, pero cuando llegó la hora de dormir, abrió grandes los ojos y, preocupado, preguntó: «¿Cómo te encuentro si te necesito?». Tuve una idea: tomé un rollo de cinta de regalo del armario, y juntos la desenrollamos desde su cama, por el suelo, a lo largo del pasillo y hasta mi habitación. «No te preocupes —dije—. Si me necesitas en la noche, ¡sigue la cinta y me vas a encontrar!». Respondió con una sonrisa radiante.

En Mateo 6, Jesús habla de nuestra lucha con la preocupación por lo que comeremos y beberemos, por nuestro cuerpo y vestimenta (v. 25 rvc). La raíz griega de la palabra traducida como «preocupen» significa estar dividido en dos direcciones: la de la fe frente a la de la autosuficiencia. En el versículo 33, Jesús ofrece la solución: «Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas». Nuestro desafío es elegir y seguir la única dirección que lleva directamente a su corazón.

Cuando luchamos con preocupaciones, podemos seguir la «cinta» que nos dirige al reino de Dios, a sus caminos y a su presencia, sabiendo que Él proveerá todo lo que necesitemos.

Reflexiona y ora

¿Cómo saber que Dios está presente siempre te ayuda a resolver tus preocupaciones? ¿De qué manera podrías seguir la «cinta» para encontrarte con Dios hoy?

Dios, que te busque cada día.

Sábado 19 de septiembre

Plan de rescate de Dios

… esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. Génesis 3:15


La escritura de hoy: Génesis 3:8-15 Nancy Gavilanes  escribe:

Un padre se enteró de que su hija de cinco años había caído por la borda desde el crucero en el que viajaban y se lanzó al océano para rescatarla. Se aferró a ella mientras se mantuvo a flote por más de diez minutos, hasta que el equipo de rescate del barco los llevó sanos y salvos a bordo. En cuanto el padre supo que su hija estaba en peligro, arriesgó todo para salvarla.

A lo largo de la Biblia, leemos cómo el amor de nuestro Padre celestial lo impulsó a darlo todo para rescatarnos de ahogarnos en nuestro pecado. Declaró por primera vez su plan divino de rescate en el huerto de Edén. Después de que Adán y Eva, tentados por la serpiente, pecaron, Dios maldijo a la serpiente, diciendo: «pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar» (Génesis 3:15). Este versículo se refiere a la batalla espiritual entre Satanás y los hijos de Dios, y cómo en el tiempo señalado Él enviaría a su Hijo, Jesús, para redimir al mundo mediante su muerte sacrificial y resurrección.

Dios ha estado listo para salvarnos mucho antes de que nos diéramos cuenta de que necesitábamos su ayuda. Cuando sintamos que nos hundimos en un océano de pecado, podemos clamar a nuestro salvavidas divino. Él nos rescatará y restaurará.

Reflexiona y ora

¿Cuándo experimentaste el perdón de Dios? ¿Cómo te hace sentir saber que Dios te ama?

Padre, gracias por rescatarme.

Domingo 20 de septiembre

Hijos de Dios

… si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas. 1 Juan 3:20


La escritura de hoy: 1 Juan 3:18-24 Lisa M. Samra  escribe:

Uno de mis libros favoritos de ilusiones ópticas siempre me asombra, ya que las imágenes engañan mi visión: dos líneas de la misma longitud parecen tener tamaños diferentes, o en la «escalera imposible», cuatro tramos de escalones parecen unirse en un bucle continuo. Puede ser un poco desconcertante darnos cuenta de que no siempre vemos las cosas como realmente son.

Pero no solo nuestros ojos nos engañan. A veces, podemos creer ilusiones sobre nuestra identidad como hijos de Dios cuando las afirmaciones engañosas del mundo nos bombardean a diario. Henri Nouwen escribió: «Jesús vino a anunciarnos que una identidad basada en el éxito, la popularidad y el poder es falsa: ¡una ilusión!».

Nuestra verdadera identidad, posible gracias al amor abundante de Dios, es que cuando recibimos a Jesús como nuestro Salvador nos convertimos en «hijos de Dios» (1 Juan 3:1). El apóstol Juan admitía que, a veces, «nuestro corazón nos reprende» (v. 20) y empezamos a dudar del amor de Dios o a cuestionar si realmente le pertenecemos. Pero «mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas» (v. 20). En lugar de dejarnos engañar por ilusiones dañinas sobre nuestra identidad, creamos la verdad de que somos hijos amados de Dios.

Reflexiona y ora

¿Con qué ilusiones sobre tu identidad te has enfrentado? ¿Cómo te alienta la verdad de ser hijo de Dios?

Padre, aunque no pueda verlo o sentirlo, ayúdame a recordar que me amas.